llueve en mi país.
y hace frió, mucho, y mi depa no esta precisamente calefaccionado por estos días, así que he "inventado" la manera de escribir y navegar desde la comodidad de mi cama, mi centro de operaciones. Tuve una semana tan ocupada, que en el día era difícil conectarme con el mundo y hacer otras cosas. Llegaba a casa y me sentaba al escritorio y a las horas el hielo me congelaba los pies. Tampoco tuve mucho tiempo para pensar en la mujer. Cuando pensaba, trataba de concentrarme en las cosas que nos habían apartado, para no pensar mas. El viernes, que es mi día funesto, en que se supone que es la entrada a unos días de tiempo libre donde puedes compartir la vida con alguien, y estas sola, y que los últimos meses, pase muchos finde con ella. Así que acepté la invitación de una amiga de la ofi a comer con mas amigos. Amiga es una forma de decir, porque la quiero mucho, es mi persona mas cercana de muchas, pero no sabe que no soy hetero. A veces me desafía, y me dice, si me consideras tu amiga, porque nunca me has contado nada tuyo? y bueh... supongo que es cosa de tiempo, o confianza, no lo se. Lo pasé bien, aunque no es fácil pa mi estar a estas alturas con amigas + maridos en un mundo donde se habla de la crisis de la polar, de la "felicidad" del matrimonio", y vainas tan convencionales. Mi mundo interno es tan otro, mi mundo externo (social) casi no existe aparte de la pega, vivo en una transición entre estos años de casi ermitaña y mi nueva vida. esa que descubrí que quería, después de estar con la mujer.
Es divertido llamarla asi, pero me cuesta inventarle un nombre, así que será s., hasta que desparezca de estos escritos. Ocurre que el depa de S. quedaba a menos de dos cuadras del depa de mi amiga, así que de repente se me pasaba por la cabeza, y si tomara mas vino que de costumbre, y con este frío, y por el balcón se veía la vista a la montaña, en un lugar tan cerca done pasamos un tiempo juntas. Y si al salir de aquí marcara su numero, o me dejara caer por su depa, e imaginaba lo exquisito que sería que simplemente me recibiera tranquila y feliz, que al entrar me abrazara con su cara media dormida, que nos arrastráramos hasta su cama y nos sacáramos toda la ropa y nos hiciéramos el amor sin mas palabras que "cómo te he extrañado!!". y me acordé, de nuevo, de las cosas que nos separaron. Es posible, que me hubiera recibido con una cara de gran sorpresa, con el ceño arrugado, y cara de me estas cambiando los esquemas, para luego iniciar uno de sus interminables monólogos sobre cosas y mas cosas y mas cosas paradas en su fría sala, para que luego incómoda me invitara a dormir toda ceremoniosa.
Y una vez las dos bajo las mantas se quedaría quieta y tal vez silenciosa, y tal vez, solo tal vez, se habría montado sobre mi, con alguna frase calentona, para después hacernos el amor. Cuando ella se abre a esa intimidad, que tiene y no tiene que ver con el sexo, aparece una nueva ella, sensible, suave, intensa, tierna, cariñosa a morir, nada de fría, ni calculada, ni compuesta; en esos momentos si me diría que me extraño, que la vida no es la misma sin mi, y que no se me ocurra volver a irme de su vida. Al día siguiente su ternura habría desparecido y seria como estar con una amiga amable y algo incómoda, planeando su día, conmigo o sin mi. Claro, también existía la posibilidad, de que dormiríamos cada una separadas en su gran cama, y en la mañana, entre palabras amables le aceptaría un café y lo mas probable seria que me fuera. En ambos casos, me habría arrepentido, y habría vuelto a estar triste y desandar lo andado.
Así que en vez de tomar mas vino, seguí con coca cola, me mantuve lúcida, y me vine a casa a medianoche. Había un mail suyo, cortisimo de hace unas horas, en respuesta del mio de hace dias, en que solo decía, "todo bien, espero que estés bien. s."amable-frialdad es esta mujer en la que aun pienso. Me he preguntado si me enamoré, y la mayor parte de las veces me digo que no, pero quedé pegada en una ella que me miraba y me hacia el amor con los ojos derretidos por fuegos artificiales, una mujer que era/parecía tan entera/genuina/hermosa cuando no estaba dando sus discursos feministas, o hablaba por horas de mil personas, logros, o me sicoanalizaba por mis formas, por mi falta de estructuras y costumbres.
Hace un rato leí una frase de un blog recién descubierto http://lesbianabovary.blogspot.com/ "¿existirá ese encuentro perfecto en el que el abrazo estrecho del "después" colme tanto o más al cuerpo que el mejor de los orgasmos?". el paraíso.
Somos tan diferentes, tan, tan diferentes que no creo exista la forma de que volvamos a tener ese paraíso. Sí que sería genial encontrar a alguien con quien pasar el resto de la vida, pero no por estar o quedarse sola. No pude evitar darme cuenta a tiempo, que podría haber pasado mucho mas tiempo con ella, si hubiera aceptado vivir sin pasión, ternura, espontaneidad y cuota de locura, resignándola a solo unas horas en que ella se atrevía a sentir. No quiero eso en mi vida. Quiero el paraíso o no quiero nada.

Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
ResponderEliminarEste comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
ResponderEliminarEste comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
ResponderEliminarEste comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
ResponderEliminarEste comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
ResponderEliminar