Esta tarde en continuo zapping, fb, iphone, lecturas varias, me
encontrè ya empezada en el canal Fox con una "comedia" que no tenìa
pinta de nada, salvo estar filmada en Japòn y por la died Brittany
Murphy, una chica que siempre encontrè adorable en sus actuaciones. Se
llama "The Ramen Girl", y aunque no pensaba verla, me quedè pegada
(http://es.wikipedia.org/wiki/The_Ramen_Girl).
Es la
historia de una chica, Abby, que va a Japòn a encontrarse con su novio, y
èste la deja (por lo que entendì y leì despues), y se queda sola en
este paìs extraño deprimida y sin saber que hacer. Cuento (no tan)
corto, entra llorando a un pequeño restaurant donde le sirven una sopa
de fideos, carne y verduras llamada "Ramen". Sigue yendo a este
lugarcito famoso por esta sopa, atendido por un matrimonio japonès, y ve
como esta comida tiene la magia de hacer sentir feliz a gente que esta
triste, y se hace el firme propòsito de que el dueño, un japonès
malhumorado, le enseñe a hacer el Ramen. Se pasa la mayor parte del
tiempo lavando platos, limpiando baños, etc., onda Karate Kid, tratando
de hacerle entender en ingles que ella solo quiere aprender a cocinar.
El maestro, su esposa y los que van al lugar solo hablan japonès.
Conoce a un chico japonès, tienen un romance, y el chico debe irse a
otro lugar "porque es su deber, es su cultura", y queda triste y sola de
nuevo: "no puedo creer que me pasò otra vez".
Con el
tiempo el maestro le da la oportunidad de cocinar, pero cada vez le hace
entender que su sopa no tiene espìritu, y que debe cocinar con el
corazòn y no con la cabeza. Cuando ya èl ve sus intentos sin
resultados, la lleva donde su madre (una viejita japonesa), quien en un
dialogo donde logran entenderse, le dice que cocine con amor. Abby
llorando le dice "yo no se que es el amor, cada vez que lo tengo, se va,
desaparece, y todo lo que me queda es dolor y tristeza". La viejita le
dice: "Empieza por poner las làgrimas en tu caldo". Y ahora si que
cuento corto y final hollywood, la chica logra hacer una muy buena sopa,
el maestro la nombra su sucesora, vuelve a america, pone un restaurant
de Ramen, donde aparece su chico japonès, y happy the end.
So,
siempre he pensado, he tenido la convicciòn de que a falta de un buen
amor, una pasiòn nos puede hacer (salvar) la vida (tambien sin falta de
idem, of course). Una pasiòn es hacer "eso" que nos fascina, puede ser
una actividad, profesiòn, un hobbie, vocaciòn, arte, algo que sabemos
vinimos a hacer en esta vida y nos completa, algo muy nuestro donde
crecer, y sobre todo disfrutar a mil. Yo siempre creì que la mia era
escribir, pero me he pasado la vida buscando excusas, y aunque si
escribo, aquì, en cuadernos desde siempre, no le logrado, podido
(querido), tomarlo en serio (un libro finalmente, eso es en serio?).
Me
he pasado la semana ante la pàgina en blanco del blog, en blanco yo
tambièn, sin saber sobre que escribir. Mi excusa actual es el duelo de
amor, uno crecido y fortalecido, pero duelo al fin, y mi negativa de
hablar (escribir) de dolores como lo hice alguna vez, porque el
aprendizaje es que es un pantano en el que buscas la nostalgia, en el
que le das mas alimento, y por ende demoras mas en salir. Es dificil a
veces, cada vez menos por cierto, hacer un Ramen con làgrimas sin
quedarte atrapada en tristezas.
Hay tanto por lo que
agradecer, tanto por disfrutar, tanto por ver, tanto por compartir, una
vida mìa tan rica en experiencias, sentimientos y emociones. Tal vez
solo deba aprender a hacer Ramen asì, en este blog, en mis cuadernos, en
cartas, con o sin làgrimas, con o sin alegrìas, sino venciendo cada dìa
las sequias y las excusas, gozando las palabras y los contenidos,
aprendiendo mas, sacando mas, expresando mas.
(pd. calladito: extraño a la mujer, extraño nuestra vida, extraño los sueños, pero no se lo cuenten a nadie).
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